domingo, 28 de marzo de 2010

Columna Nº 2 de Pete el Negro

Había pensado que esto iba a ser difícil, pero no creía que tanto. Pero, en fin, aquí vamos. Para mal de males hoy no hay noticias. Y no podría haberlas, por lo menos en la política. La señora y su Gobierno ya se fueron y el nuevo aún no llega, no pasa nada.

Con buena voluntad uno podría pensar que es noticia que el Negrito del Norte se tome la molestia de llamar a Don Sebastián para saludarlo, pero ¿es eso noticia realmente? “Obama "destacó la estrecha relación de la cual gozan Estados Unidos y Chile a base de intereses y valores comunes, y prometió continuar trabajando estrechamente con Chile" (Departamento de Estado. El Mercurio)
La noticia sería que “Obama lamentó que hubiera ganado Piñera y que estaba seguro que las relaciones se deteriorarían en forma importante y que prometió no tener ninguna colaboración con el nuevo gobierno”
También se considera noticia que dijeron
que el diálogo fue "cordial, interesante y muy fecundo"
Lo interesante habría sido que el dialogo fue una lata, inútil y una pérdida de tiempo. La prensa es así. Es lo que hay.
La que sí es noticia, aunque no muy destacada, es la de la Capitana ladrona. ¿Qué significará eso? No es menor que una Capitana de Carabineros sea detenida por robarse unas pilchitas en Ripley. Es de Ripley. ¿Qué está pasando? Parece que el grado de nuestra descomposición moral ha llegado mucho más allá de lo pensamos o tememos. La corrupción sin limites y sin parangón en nuestra historia de que han hecho gala los gobiernos que tocan a su fin ha permeado (horrible palabra) todas las capas de la sociedad.

Cuando es pan de cada día el descubrimiento de desfalcos, robos, coimas, falsificaciones de ministros, subsecretarios, jueces, pacos, milicos, profesores, curas y hasta, incluso, dueñas de casa, es por que algo anda mal. Muy mal. ¿Cuándo empezó todo esto? No se me diga que “siempre ha sido así”, que hace miles de años hay corrupción. Si, eso es verdad, pero me atrevo a decir que hay un grado histórico “tolerable” por la sociedad. Y ese grado ha sido superado mucho más allá de lo “aceptable” durante los últimos años. Es posible, acepto la posibilidad, de que este fenómeno reciente no sea un producto “concertacionista” sino que sea más amplio y que provenga de fuera de nuestras fronteras, aunque llegó a terreno fértil. Sin ir más al fondo, la última crisis del sistema financiero se debió a esto mismo. Ya no hay límites para la ganancia y el beneficio, en grande y en chico. En el City Bank y en la panadería. Estamos “desaforados”. Y lo que es más grave, no se ve que el fenómeno “amaine” sino, por el contrario, cada día es peor. ¿Qué podemos esperar de las nuevas generaciones? Nuestra juventud crece en un ambiente moralmente decrépito donde lo único que vale es lo que “me sirve” o “me conviene” o, lo que es peor, “me gusta”.

Cuando el hedonismo se ha instalado en una sociedad desaparecen todos los límites. Dejo a los más entendidos aclarar si este fenómeno es importado o es autóctono.

Por último, una mirada a las noticias internacionales.

En Venezuela Huguito cumple hoy 11 años de gobierno y promete (de sus labios lo oí) 22 más. Pobre gente, llorarán como mujeres lo que…
Cristinita, la vecina, declara que el consumo de carne de cerdo es muy buena para la vida sexual. Lo asegura por experiencia propia. (¿?) .Hasta mañana.

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